{"id":3515,"date":"2014-08-27T17:43:49","date_gmt":"2014-08-27T17:43:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/?p=3515"},"modified":"2019-02-05T11:16:51","modified_gmt":"2019-02-05T11:16:51","slug":"exposicion-de-carlos-miranda-stories-from-homes-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/exposicion-de-carlos-miranda-stories-from-homes-3\/","title":{"rendered":"Exposici\u00f3n de Carlos Miranda: Stories from homes 3"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3516\" src=\"http:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/cmiranda.jpg\" alt=\"cmiranda\" height=\"673\" width=\"481\" srcset=\"https:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/cmiranda.jpg 481w, https:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/cmiranda-214x300.jpg 214w\" sizes=\"auto, (max-width: 481px) 100vw, 481px\" \/> <em><strong>Historias de estudios<\/strong><\/em> &nbsp; &nbsp; \u00abAqu\u00ed estoy en mi cuarto habitual, donde me parece estar siempre. Aqu\u00ed he concluido muchos cuentos, muchos que despu\u00e9s he quemado; muchos que sin duda, merecen ese ardiente destino. Esta es una pieza embrujada, porque miles y miles de visiones han poblado su \u00e1mbito, y algunas ahora son visibles al mundo. A veces cre\u00eda estar en la sepultura, helado y detenido y entumecido; otras, cre\u00eda ser feliz\u2026 Ahora empiezo a comprender por qu\u00e9 fui prisionero tantos a\u00f1os en este cuarto solitario y por qu\u00e9 no pude romper sus rejas invisibles. Si antes hubiera conseguido evadirme, ahora ser\u00eda duro y \u00e1spero y tendr\u00eda el coraz\u00f3n cubierto de polvo terrenal&#8230; En verdad, s\u00f3lo somos sombras&#8230;\u00bb (1). La cita es del escritor norteamericano Nathaniel Hawthorne, traducido y citado a su vez por Jorge Luis Borges durante una conferencia impartida en Buenos Aires en 1949. El pasaje de Hawthorne es un extracto de sus diarios en el que describe la condici\u00f3n del escritor y su espacio de trabajo. La habitaci\u00f3n donde se escribe es, para Hawthorne, un espacio de \u00absoledad centrada\u00bb (2), a la vez, un lugar de formaci\u00f3n, una c\u00e1mara de ecos y visiones, una c\u00e1rcel y, tambi\u00e9n, un refugio, desde el que, no sin incertidumbre, el escritor se dirige al mundo. \u00abSi en alg\u00fan momento llegase a tener un bi\u00f3grafo\u00bb, escribe, \u00ab\u00e9ste deber\u00eda hacer menci\u00f3n de este cuarto en mis memorias\u00bb (3). El pasaje de Hawthorne est\u00e1 fechado el 4 de octubre de 1840 e indica que fue escrito en la casa familiar situada en el n\u00famero 27 de la calle Union Street, en Salem (Massachusetts). En la actualidad la casa se conserva casi intacta, aunque en una siniestra vuelta de tuerca que recuerda los cuentos del propio Hawthorne, en 1958 se traslad\u00f3 al lugar donde se encontraba la c\u00e9lebre casa de los siete tejados, protagonista de una de sus novelas. La casa de Hawthorne, las casas de los escritores y artistas, sus cuartos y sus estudios han ejercido, desde siempre, una especial fascinaci\u00f3n. Espectros y fantasmas recorren estos lugares; entre sus paredes se guarda recuerdo tanto de las \u00abvisiones\u00bb como de los usos de sus ocupantes. Elaborar historias a partir de los diferentes modos de habitar estos espacios por parte de varios creadores es el eje en torno al que gira el s\u00e9ptimo cap\u00edtulo del proyecto de Carlos Miranda <em>The Estate of Anonymous<\/em> titulado <em>Stories from homes<\/em>. Sin embargo, el estudio, ya sea el cuarto de un escritor o el taller de un pintor, no es un <em>lugar<\/em><em>per se<\/em>. En el primer volumen de <em>La invenci\u00f3n de lo cotidiano,<\/em> el historiador Michel de Certeau distingui\u00f3 entre las categor\u00edas de <em>espacio<\/em> y <em>lugar<\/em>. De un lado, \u00abun <em>lugar<\/em> es el orden (cualquiera que \u00e9ste sea) seg\u00fan el cual los elementos se distribuyen en las relaciones de coexistencia\u00bb; es el espacio inhabitable de la geometr\u00eda. Del otro, \u00abhay <em>espacio<\/em> en cuanto se toman en consideraci\u00f3n los vectores de direcci\u00f3n, las cantidades de velocidad y la variable de tiempo\u00bb; es el espacio antropol\u00f3gico, orientado, de la fenomenolog\u00eda. Para ilustrar esta diferencia, De Certeau se\u00f1alaba que el espacio ser\u00eda al lugar lo que la palabra escrita es a la palabra hablada. Escrib\u00eda: \u00abel espacio es un lugar practicado\u00bb (4). Estas pr\u00e1cticas de espacio son, a su vez, inseparables de los relatos que las acompa\u00f1an y las conforman: a cada espacio o lugar le corresponde una red de enunciados. Los relatos transforman lugares en espacios y viceversa. Trazar la historia de cualquier espacio o lugar implica pensar la relaci\u00f3n entre \u00ablas maneras de hacer y las maneras de decir\u00bb (5). Durante la modernidad el estudio se definir\u00e1 por la relaci\u00f3n entre su r\u00e9gimen de enunciados, autonom\u00eda, especificidad del medio, originalidad y sus pr\u00e1cticas, soledad, individualidad, masculinidad. Sin embargo, el estudio moderno no es un espacio completamente aislado; tambi\u00e9n funcionar\u00e1 como \u00abun lugar de ense\u00f1anza, un centro de intercambio social y trabajo colectivo\u00bb (6). El estudio en la modernidad tambi\u00e9n incluir\u00e1, como en espejo, sus modelos opuestos, como Dad\u00e1. El estudio posmoderno, por su parte, se caracterizar\u00e1 por su analog\u00eda con el principio constructivo del bricolaje: montaje, pastiche, apropiaci\u00f3n, cita. Se trata de un espacio <em>ad hoc<\/em> y fracturado. Siguiendo el modelo reflexivo de arte moderno, el estudio se pondr\u00e1 en cuesti\u00f3n desde el principio; a partir de ah\u00ed emerger\u00e1n espacios alternativos a este paradigma como \u00ablos talleres de William Morris y la Bauhaus, la casa y estudio de Frank Lloyd Wright, la pr\u00e1cticas descentralizadas de Fluxus y las posiciones antiestudio de los sesenta y setenta, que dar\u00e1n lugar al modelo del postestudio\u00bb (7). El estudio podr\u00e1 entonces adoptar diferentes formas, pero ya se trate de un instrumento, un estado mental o un lugar de atenci\u00f3n, se tratar\u00e1, en definitiva, no de un espacio f\u00edsico, sino de un lugar en el que se lleva cabo una cierta pr\u00e1ctica, \u00abun lugar practicado\u00bb. Cualquier an\u00e1lisis de las pr\u00e1cticas del estudio se encontrar\u00e1 atravesado, adem\u00e1s, por cuestiones como las relaciones con el habitar y la domesticidad, la ense\u00f1anza y la pr\u00e1ctica, el coleccionismo y la exposici\u00f3n, entre muchas otras. <em>Stories from homes, <\/em>de Carlos Miranda, tiene como objeto una tipolog\u00eda de estudios muy espec\u00edfica: aquellos situados en el espacio dom\u00e9stico (<em>home<\/em>). A diferencia del taller del artista, la habitaci\u00f3n del escritor o del m\u00fasico se encuentran asociadas casi desde siempre a la casa; no obstante, abundan los ejemplos contrarios: Herman Melville y Virginia Woolf escrib\u00edan en bibliotecas, Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir en caf\u00e9s, Eudora Welty y Allen Ginsberg en cualquier lugar en el que se encontraran. En cuanto al artista visual, desde el punto de vista hist\u00f3rico, el taller solo se trasladar\u00e1 al hogar cuando la pr\u00e1ctica se individualice y los procesos adquieran una escala dom\u00e9stica. La pintura de interior holandesa del siglo diecisiete mostrar\u00e1 de manera ejemplar esta relaci\u00f3n entre el pintor, el estudio y la casa. El estudio ser\u00e1 no s\u00f3lo un motivo, sino incluso el tema del cuadro. En estas obras la propia relaci\u00f3n del artista con los objetos o personas que pueblan el estudio, as\u00ed como con el mundo exterior entrar\u00e1n en el \u00e1mbito de la representaci\u00f3n (8). <em>El arte de la pintura<\/em> (1665\/1666) de Johannes Vermeer van Delft condensar\u00e1 ejemplarmente esta red de relaciones. En los \u00faltimos a\u00f1os han proliferado las monograf\u00edas, las exposiciones y los simposios acerca de los estudios de los artistas (9). Este renovado inter\u00e9s no es, sin embargo, un signo de su vitalidad sino, m\u00e1s bien, de su presentido eclipse. En el mundo contempor\u00e1neo la pr\u00e1ctica del estudio ha dejado de ser relevante; m\u00e1s a\u00fan, seg\u00fan Svetlana Alpers, el estudio se considera no solo como algo del pasado sino que, incluso, se encuentra bajo sospecha (10). A partir del arte conceptual, el centro de las obras de arte se desplazar\u00e1 de la maestr\u00eda t\u00e9cnica (cuyo lugar era el estudio) al \u00e9nfasis en las capacidades y destrezas intelectuales (11); al mismo tiempo, las obras habr\u00e1n roto con la centralidad del espacio expositivo e invadido el espacio global: de los espacios expositivos al espacio p\u00fablico y de la naturaleza a los espacios virtuales. De este modo, el estudio no ha cesado de reinventarse, respondiendo a los cambios que se han producido en los modos de hacer as\u00ed como en el espacio del arte en un mundo globalizado. Frente a la condici\u00f3n del artista contempor\u00e1neo en la \u00e9poca del postestudio, las obras de <em>Stories from homes,<\/em> en tanto que ponen de manifiesto la relaci\u00f3n entre el estudio y la domesticidad, se posicionan a medio camino entre la nostalgia y la resistencia; la nostalgia de una relaci\u00f3n con las pr\u00e1cticas del estudio en retroceso, de un espacio \u00edntimo en proceso de erosi\u00f3n y la reivindicaci\u00f3n de este \u00faltimo como un lugar significativo para el aprendizaje y la experiencia. Una forma de responder y asumir la cr\u00edtica al estudio consistir\u00e1 en mostrar su funci\u00f3n. En \u00abThe View from the Studio\u00bb, Svetlana Alpers ha definido el estudio a partir de su condici\u00f3n instrumental. El estudio, al igual que el laboratorio, ser\u00e1 un espacio de experimentaci\u00f3n en el que, a partir de ciertas condiciones, se desarrollar\u00e1 una investigaci\u00f3n. El objetivo ser\u00e1 el conocimiento. En definitiva, el estudio no ser\u00e1 sino una forma de establecer una serie de l\u00edmites y condiciones. Cuando el estudio se encuentra en el espacio cotidiano se produce una intersecci\u00f3n entre dos formas diferentes de habitar. En ambos casos el espacio es un lugar de refugio y retirada; sin embargo, difieren en su relaci\u00f3n con el h\u00e1bito y la costumbre. El fil\u00f3sofo Peter Sloterdijk ha analizado la vivienda a partir de las met\u00e1foras de la sumersi\u00f3n y la inmersi\u00f3n. Habitar en la modernidad significar\u00e1 habituarse de manera involuntaria. De este modo, escribe, \u00abla vivienda aparece como un generador de redundancia o como m\u00e1quina de h\u00e1bito, cuya tarea es dividir en familiares y no familiares la masa de las se\u00f1ales que llegan \u201cdel mundo\u201d, candidatas a ser significativas\u00bb (11). La casa ser\u00e1 un espacio donde los habitantes podr\u00e1n sumergirse en habituaciones. En el estudio, sin embargo, el artista solo se sumergir\u00e1 en lo acostumbrado, en las rutinas de la pr\u00e1ctica, para encontrar lo desacostumbrado. El estudio es un espacio de esperas y encuentros. Tambi\u00e9n compone la historia de una vida. \u00abEl juego de las exclusiones y las preferencias, el acomodo del mobiliario, la elecci\u00f3n de los materiales, la gama de formas y colores, las fuentes de luz, el reflejo de un espejo, un libro abierto, un peri\u00f3dico desperdigado, una raqueta, ceniceros, el orden y el desorden, lo visible y lo invisible, la armon\u00eda y las discordias, la austeridad o la elegancia, el imperio de la convenci\u00f3n, los toques de exotismo y m\u00e1s a\u00fan la manera de organizar el espacio disponible, por exiguo que sea, y distribuir dentro de \u00e9l las diferentes funciones diarias (comida, aseo, recepci\u00f3n, conversaci\u00f3n, estudio, entretenimiento, descanso)\u2026\u00bb (12). La vivienda es \u00abindiscreta\u00bb, escribe Michel de Certeau, muestra siempre demasiado; de ah\u00ed la necesidad de proteger el espacio privado de las miradas extra\u00f1as. La vivienda refleja la identidad de su ocupante, sus formas de vivir y so\u00f1ar. Para el historiador franc\u00e9s de la vida cotidiana, \u00abun lugar habitado por la misma persona durante un cierto periodo dibuja un retrato que se le parece, a partir de los objetos (presentes y ausentes) y de los usos que estos suponen\u00bb (13). Las pinturas de <em>Stories from homes <\/em>son esos retratos. Las casas y los estudios pertenecen a diferentes artistas, dibujantes de tebeos, historiadores del arte o fil\u00f3sofos. El t\u00edtulo de este episodio tiene un doble sentido, de un lado se trata de historias elaboradas a partir de ciertas viviendas, del otro, la viviendas, al albergar estudios, elaboran historias. Pero no se trata ya solo de historia personales, sino de obras de arte, exposiciones, libros, tebeos y otras manifestaciones art\u00edsticas e intelectuales. De ah\u00ed que los t\u00edtulos de las pinturas de <em>Stories from omes <\/em>funcionen como entradas bibliogr\u00e1ficas. Cada obra est\u00e1 titulada a partir de la obra que el artista cuya casa se retrata estaba realizando en el momento en el que se tom\u00f3 la fotograf\u00eda. As\u00ed por ejemplo, la obra \u00abRogelio L\u00f3pez Cuenca, <em>Ciudad Picasso<\/em>. Galer\u00eda Juana de Aizpuru. Madrid, 2011\u00bb muestra una vista de la vivienda del artista conceptual malague\u00f1o cuando preparaba una exposici\u00f3n. Sin embargo, <em>Stories from homes <\/em>no documenta de manera neutral las casas y los estudios, sino que, al tiempo que los da a ver, tambi\u00e9n los inserta en un juego de m\u00e1scaras que comenz\u00f3 hace m\u00e1s de una d\u00e9cada. En 1999 Carlos Miranda comenz\u00f3 un proyecto titulado <em>The Estate of Anonymous<\/em>. Se trata de una obra en proceso que, organizada bajo la met\u00e1fora del libro, cuenta hasta la fecha con siete cap\u00edtulos. Cada cap\u00edtulo del proyecto est\u00e1 formado por una o varias exposiciones. En sus diferentes materializaciones el t\u00edtulo del proyecto ha permanecido siempre id\u00e9ntico, mientras que el subt\u00edtulo se ha ido modificando con el fin de indicar el sesgo particular de cada exposici\u00f3n. <em>The Estate of Anonymous (VII). Stories from homes 3. Nueva colecci\u00f3n de pinturas de Carlos Miranda sobre visitas de Polaroid Star<\/em>(2014) es el cap\u00edtulo m\u00e1s reciente y tiene lugar en la galer\u00eda JM de M\u00e1laga, donde la intersecci\u00f3n entre la realidad y la ficci\u00f3n que caracterizan el proyecto volvi\u00f3 a ponerse manifiesto. <em>Paraficci\u00f3n<\/em> es el t\u00e9rmino bajo el que se sit\u00faan esta serie de operaciones de disfraz, intriga y disimulo. Llamamos relatos de ficci\u00f3n a las obras literarias que, a diferencia del relato hist\u00f3rico, no poseen pretensiones de verdad. Llamamos <em>paraficci\u00f3n<\/em> a las obras de ficci\u00f3n en las que personajes o situaciones imaginarias entran en relaci\u00f3n con la realidad. <em>The Estate of Anonymous<\/em> consta de tres personajes principales (13). En primer lugar, Anonymous, un artista sin obra, un artista de la negaci\u00f3n cuyo legado (<em>estate<\/em>) consiste en una serie de ideas apenas esbozadas. Su nombre, an\u00f3nimo, define su modo de ser. En los escasos detalles que han ido apareciendo a lo largo del proyecto, Anonymous se muestra como un personaje de la zona del Magreb, un habitante de la ciudad argelina de Or\u00e1n que, frente a la p\u00e1gina en blanco, ensimismado, se pierde en su mundo imaginario. El segundo personaje de esta trama de autores ficticios es Polaroid Star, escritora y cr\u00edtica de arte acerca de la cual apenas si se conocen detalles biogr\u00e1ficos. Algunos datos permiten conjeturar, sin embargo, que es de origen anglosaj\u00f3n y que su nombre no es, en una vuelta de tuerca a la ficci\u00f3n, sino un seud\u00f3nimo. De manera diferente, Anonymous y Polaroid Star son paraficciones, es decir, son ficciones que han atravesado el espejo. En el caso de Anonymous este cruce de fronteras entre lo real y lo irreal se lleva a cabo de manera negativa, pues al tratarse de un autor sin obra, no es a trav\u00e9s de esta, sino parad\u00f3jicamente a trav\u00e9s de su vac\u00edo, de una ausencia activa como se dota de realidad. Las ideas de Anonymous, sus huellas, encuentran su traducci\u00f3n en las obras de Polaroid Star; es esta \u00faltima quien introduce a Anonymous en el mundo por medio de sus textos, de sus fotograf\u00edas. Polaroid Star, por su parte, alcanza la realidad a trav\u00e9s del espacio de los signos. Su realidad reside en el lenguaje. Como autora, ha publicado sus escritos en diferentes cat\u00e1logos. De este modo, Anonymous y Polaroid Star podr\u00edan considerarse heter\u00f3nimos de Carlos Miranda. Sin embargo en <em>The Estate of Anonymous<\/em>, al entrar en relaci\u00f3n con sus personajes como ejecutor de sus obras, Carlos Miranda se adentra en el espacio de la ficci\u00f3n. En esta paraficci\u00f3n el personaje Polaroid Star es una mediadora entre el mundo de las ideas en el que habita Anonymous y el mundo de las cosas en el que habita Carlos Miranda. Si como se\u00f1ala el subt\u00edtulo de <em>The Estate of Anonymous (VII). Stories from homes 3<\/em>, las obras consisten en una \u201c[n]ueva colecci\u00f3n de pinturas de Carlos Miranda sobre visitas de Polaroid Star\u201d, si Carlos Miranda, el autor que firma la obra, trabaja a partir de las fotograf\u00edas que Polaroid Star ha tomado durante sus visitas a los estudios de artistas, entonces, la l\u00ednea divisoria entre la ficci\u00f3n y la realidad ha perdido su contorno. La confusi\u00f3n entre el autor y el personaje en la literatura y en el arte tiene su origen en la relaci\u00f3n entre el nombre propio y la funci\u00f3n-autor, entre lo absolutamente singular y la repetici\u00f3n. El nombre propio est\u00e1 situado en la frontera del sistema ling\u00fc\u00edstico, entre las palabras y las cosas. El autor, escribe Antonio Campillo \u00abno es ni un personaje de ficci\u00f3n ni un individuo real, no es interior a la obra ni exterior a ella, sino que sit\u00faa en el borde, en el pliegue <em>entre la escritura y la existencia<\/em>, entre el corpus literario y el cuerpo viviente\u00bb (14). <em>The Estate of Anonymous<\/em> es una obra en la que las convenciones de la funci\u00f3n-autor se pone en cuesti\u00f3n. Al entrar en ella nos perdemos en un laberinto de espejos. La puesta en escena de <em>The Estate of Anonymous (VII). Stories from homes 3<\/em> en la galer\u00eda JM est\u00e1 formada por tres elementos: una pintura mural, una serie de cuadros y una serie de paratextos. Todos juntos suscitan una serie de relatos entretejidos. La pintura mural traduce la estructura de una p\u00e1gina de tebeo al espacio de la galer\u00eda. De manera caracter\u00edstica, las vi\u00f1etas, en negro sobre blanco, est\u00e1n vac\u00edas. Si los tebeos son relatos articulados mediante una secuencia de im\u00e1genes y, habitualmente, palabras, al desaparecer estas desaparecen tambi\u00e9n el tiempo y el movimiento. Queda la posibilidad del relato. Las pinturas, efectuadas por Carlos Miranda a partir de las fotograf\u00edas de Polaroid, tienen dos niveles, en primer lugar el plano de la representaci\u00f3n, que coincide con el espacio fotogr\u00e1fico. En segundo lugar, sobre este espacio fotogr\u00e1fico en el que representa el estudio de artista en cuesti\u00f3n se superponen las l\u00edneas de las vi\u00f1etas vac\u00edas. Las l\u00edneas de la secuencia de vi\u00f1etas vaciadas atraviesan y dividen el espacio de la representaci\u00f3n pict\u00f3rica. Dentro de uno de estos espacios vac\u00edos que se producen en el cuadro a partir de las l\u00edneas de las vi\u00f1etas se incluye otra imagen que representa el mismo espacio aunque desde otro punto de vista. M\u00e1s que de un cuadro dentro de un cuadro, se trata de un efecto de superposici\u00f3n cercano al <em>collage<\/em> o al fotomontaje. La superposici\u00f3n de los dos puntos de vista sobre la misma escena tiene un efecto cinematogr\u00e1fico. De este modo, el tiempo y el movimiento entran de nuevo en la instalaci\u00f3n. Junto al mural y los cuadros se encuentran los paratextos: de un lado, los t\u00edtulos de las pinturas que indican las obras que se estaban realizando cuando se tom\u00f3 la fotograf\u00eda; del otro, este ensayo, que da cuenta de sus personajes y motivos, y que, por ello, se vuelve otra historia dentro de este enredo de historias. Al apropiarse del espacio de la galer\u00eda a trav\u00e9s de las vi\u00f1etas vac\u00edas, <em>Stories from homes<\/em>transforma el lugar en relato. Este relato espacial contiene a su vez varios relatos tanto textuales como visuales. Sin embargo no existe una trama al margen de la trama de las m\u00e1scaras. Las im\u00e1genes son descriptivas: una cortina, un escritorio, libros, plantas. Las \u00fanicas historias que aparecen se dan entre el acto de contemplar, la sumersi\u00f3n en la instalaci\u00f3n y los retazos de memoria. No hay m\u00e1s historias que las que el espectador imagina; la narraci\u00f3n es, por lo tanto, performativa. En <em>La po\u00e9tica del espacio<\/em>, Gaston Bachelard se\u00f1ala que en cuanto lee acerca de un cuarto o una casa, inmediatamente, suspende la lectura y comienza a pensar en alguna antigua morada. \u00abQuerr\u00edamos decirlo todo sobre nuestro cuarto\u00bb, escribe, \u00ab[q]uerr\u00edamos interesar al lector en nosotros mismos ya que hemos entreabierto una puerta al ensue\u00f1o. Los valores de intimidad son tan absorbentes que el lector no lee ya nuestro cuarto: vuelve a ver el suyo\u00bb (15). Al entrar en la sala, contemplar los cuadros, leer los paratextos y pasear entre las obras, lo que debe preguntarse el espectador no es de qu\u00e9 historias se trata, sino qu\u00e9 relatos de espacios est\u00e1 realmente recorriendo. Javier S\u00e1nchez Mart\u00ednez (Noviembre de 2014, Brooklyn, Nueva York)<\/p>\n<hr>\n<address>Notas:<\/address>\n<address>(1) BORGES, Jorge Luis. 1952. \u00abNathaniel Hawthorne\u00bb en <em>Otras inquisiciones<\/em>, Editorial Fergus, Buenos Aires, p. 31.<\/address>\n<address>(2) El t\u00e9rmino es de Gaston Bachelard, que lo utiliza para caracterizar la caba\u00f1a del escritor. BACHELARD, Gaston. 2000. <em>Po\u00e9tica del espacio, <\/em>FCE, M\u00e9xico, p. 48.<\/address>\n<address>(3) HAWTHORNE, Nathaniel. 2003. <em>Passages From The American Notebooks<\/em>, vol. 1, Gutenberg Ebook,p. 183. Con respecto a la soledad, a diferencia de lo que pudiera parecer, la habitaci\u00f3n de Hawthorne posee un sentido pol\u00edtico afirmativo. V\u00e9ase LARRY ALAN, Martin. 1980. <em>Out of the Solitary Chamber: The Politics of Nathaniel Hawthorne<\/em>, tesis doctoral, University of Tennessee, en:<a href=\"http:\/\/trace.tennessee.edu\/utk_graddiss\/1602\">http:\/\/trace.tennessee.edu\/utk_graddiss\/1602<\/a> [Consultado el 05\/11\/2014].<\/address>\n<address>(4) DE CERTEAU, Michel. 2000. <em>La invenci\u00f3n de lo cotidiano 1. Artes del hacer<\/em>, Universidad Iberoamericana, M\u00e9xico, p. 129.<\/address>\n<address>(5) RANCI\u00c8RE, Jacques. 2000. <em>La palabra muda<\/em>, Eterna Cadencia, Honduras, p. 13.<\/address>\n<address>(6) GRABNER, Michelle y Mary Jane Jacob (ed.). 2010. \u00abIntroduction\u00bb en<em> The Studio Reader, <\/em>The University of Chicago Press, Chicago, p. 2. (La traducci\u00f3n es m\u00eda).<\/address>\n<address>(7) Ib\u00eddem, p. 2. (La traducci\u00f3n es m\u00eda).<\/address>\n<address>(8) ALPERS, Svetlana. 2010. \u00abThe View from the Studio\u00bb en ib\u00eddem, p. 129. (La traducci\u00f3n es m\u00eda).<\/address>\n<address>(9) Entre las exposiciones destaca <em>The Studio<\/em> (2007), comisariada por Jens Hoffmann y Christina Kennedy en Dublin City Gallery The Hugh Lane. Hoffmann edit\u00f3 adem\u00e1s una monograf\u00eda acerca del estudio publicada por el MIT y titulada tambi\u00e9n <em>The Studio<\/em> (2012).<\/address>\n<address>(10) ALPERS, Svetlana. Ib\u00eddem, p. 126. (La traducci\u00f3n es m\u00eda).<\/address>\n<address>(11) Esta cuesti\u00f3n ha sido analizado, entre otros, por John Roberts. ROBERTS, John. 2007. <em>The Intangibilities of Form: Skill and Deskilling in Art after the Readymade, <\/em>Verso, Londres.<\/address>\n<address>(11) SLOTERDIJK, Peter. 2006. <em>Esferas III<\/em>.<em> Espumas,<\/em> Siruela, Madrid, p. 398.<\/address>\n<address>(12) DE CERTEAU, Michel. 1999. <em>La invenci\u00f3n de vida cotidiana 2. Habitar, cocinar<\/em>, Universidad Iberoamericana, M\u00e9xico, p. 147.<\/address>\n<address>(13) La descripci\u00f3n m\u00e1s completa de esta estrategia narrativa as\u00ed como de los diferentes personajes y motivos la llev\u00f3 a cabo Luis Puelles Romero en su texto \u00abOcultar, sumergir, expandir\u00bb, en MIRANDA, Carlos. 2005. <em>The Estate of Anonymous: 1999-2005<\/em>. Diputaci\u00f3n de Granada, Granada.<\/address>\n<address>(14) CAMPILLO, Antonio. 1992. \u00abEl autor, la ficci\u00f3n, la verdad\u00bb en <em>Daim\u00f3n<\/em>, n\u00ba 5, Madrid, p. 30.<\/address>\n<address>(15) BACHELARD, Gaston, op. cit., p. 35.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<\/address>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Historias de estudios &nbsp; &nbsp; \u00abAqu\u00ed estoy en mi cuarto habitual, donde me parece estar siempre. Aqu\u00ed he concluido muchos cuentos, muchos que despu\u00e9s he quemado; muchos que sin duda, merecen ese ardiente destino. Esta es una pieza embrujada, porque miles y miles de visiones han poblado su \u00e1mbito, y algunas ahora son visibles al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/exposicion-de-carlos-miranda-stories-from-homes-3\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Exposici\u00f3n de Carlos Miranda: Stories from homes 3<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":3516,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-3515","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-exposiciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3515","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3515"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3515\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3516"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bbaa.uma.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}